un diciembre prolongado
se llevó puesta toda la calle
dejando brasas que levantan papeles, gritos y relatos
del día que murió el presente.
se sigue saliendo a patear,
donde las distancias son mas largas
y el aire solo alimenta cigarrillos y radiadores
todo es una ruleta de caras
que pasan tan rápido como las noticias
no hay lagrimas justificables
ni tiempo que cure
solo vorágine, tumulto,
lluvia que renueva las heridas.
entonces unx a unx se rescata,
este es el ápice pérdido
en los pronósticos mas tristes
el dolor del filo que marca
la entrega de mis mejores días.
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