viernes, 9 de enero de 2026

Un segundo

Puede ser que hacía mucho calor, pero la oscuridad que dan los árboles al tapar las luces de la calle y el viento, daban una senación fresca. Caminar por los viejos lugares tiene esa impronta de prórroga, tiempo que no pasa. La marcha tranquila equilibra el cuerpo. Los años igual pasan, ahora no me da la cara para ir sobrio por esas calles. Es una hora de caminata atravezando un cuarto del partido, entre casas bajas y árboles mal podados, calles rotas pero pintorescas, claros de luz ambientados con cumbia; como un fantasma conocido recorro el camino, escondido detrás del humo de cigarrillos. La nostalgia a veces duele, por eso bebo con mucho recelo, cuidando meticulosamente el rumbo del ocaso, música adecuada, paso lento. Tomo los pasajes indicados por la hermosa memoria.

También es algo de laberinto. Autos esporádicos que renuevan el sonido de la noche vacía de enero conurbado. Cada tanto caras desconfiadas, yendo por la sombra. En una de esas esquinas, los vi caminar a los dos. Te ví y no te reconocí. Una mirada desconcertada de mi parte me hizo perder esos valiosos segundos para gritarte e implicarte en una conversación. Un saludo a lo lejos de tu gran compa y un ademán casi de espaldas de tu parte.

-¡Eh loco! ¡¿Cómo andás?!- Grité. Me salió del alma, nunca pensé que nos cruzaríamos. Tampoco sabía que me iba a sentir así, la nostalgía superó todas las barreras que hábilmente supe dominar al patear esos pasajes.

Ustedes siguieron su rumbo.

-¡Un segundo! ¡Un segundo loco!- Insistí, patético.

Quizás debí haber dicho algo como "¡Dame un abrazo amigo!". Ambos sabíamos que la amistad ya había terminado, y solamente la tristeza y la descepción daba ese respeto tan lejano. Lo que alguna vez supimos compartir hoy es parte del laberinto que muchas veces recorro perdido, sin perdonarte.

martes, 30 de diciembre de 2025

Preguntas nimias

[...] si, y te puedo apostar que tiene una solemnidad que te defrauda sarpado. De estar laburando ahi empecé a tomar dimensión de cuestiones muy estratégicas de un país. La rama técnica del ex ministerio de industria, la voluntad ténica de consorcios de industriales corporados con el estado. Desarrollos de años, con lo que un año solo representa. Poner a punto metodologías de medición, un lento y costoso (en todo sentido, muy costosos) proceso. Participar en foros internacionales de discusión, representar a la república como técnico idóneo del pueblo argentino. Claramente, burocracia de los institutos nacionales, pero perduran figuras que representan un pasado con un gran vigor intelectual, mentes capaces de llevar adelante políticas públicas. Así de abstracto da mucho vértigo, tanto que parece joda. Pero estando ahí te puedo decir que es asi. Sabiendo que comerciar implica mediciones que reconozcan árbitros internacionales, la diplomacia implica acuerdos de intercambio de tecnologías y profesionales. Ese nivel de desempeño que se requieren de los agentes del estado nacional implica una estructura. 

Por eso le revocaron el cargo al gerente y pusieron como tal a un funcionario público cualquiera a reemplazarlo. Y vino a visitar mi edificio, preguntando por un agente. Jefe de un área. Lo visitó en su laboratorio, en la sala donde está todo el equipamiento analítico de alta tecnología. Él lo maneja, el visitante no tiene ni la más remota idea.

[...]

Ver la incursión del desgüace, cara a cara, es una locura. Si el nuevo funcionario tuviese un mínimo de reverencia hacia la patria se cuidaría mucho al hablar con el agente, referencia nacional. 

No pasa, solo preguntas nimias.

sábado, 12 de julio de 2025

Tan simple

marchando en la revuelta
siempre por una contradicción
entre perspectivas y corporalidades
durante el conocer

es tan simple como una gota de agua
y tan complejo como su caída en un charco
ondas que le dan forma a una orilla
hecha de la resaca de la ciudad

quizás todo es esta antesala
espesa y compleja
donde cada gota de lluvia
llora la tierra que moja





Otro día mas

un tarascón
cual manotazo de ahogado
al patear unx se da cuenta
las manos mas dañadas
son las solidarias.

arrojarse y suspirar
esperar en el cíclico amontonamiento de gente
hasta que ya no se pueda respirar.


Una sola vez

colectivos, billetes y discursos
encuadernan las vueltas
que mojan cada intercambio
enfrascadxs en recordar
cómo se sentía suspirar

en una calle cualquiera,
miles de miradas se cruzan
todas bellas emulaciones
de compañía
o frágiles circunstancias
del egoísmo.

hoy alguien negó la historia
buscando suspirar
mañana no habrá
la misma oportunidad,
todo se da una sola vez.

Pinchame

Paso flojo, narcotizado,

asperezas

de una voluntad incipiente

que se esconde junto con la opinión,

y la sangre, vector del fuego,

rancia de sofocarse,

sin aliento ni iconografía.


Pero le damos sin asco,

montándonos en la cresta de una tarde,

en la alucinacion predilecta,

la propiedad y la capacidad,

atributos siempre ajenos,

se sustraen con un beso,

y te puedo contar,

la gran forja que es mi mente,

la biblioteca que es mi boca,

mi conspiración infante contra la maldad,

y sin tapujos mostrarte,

la tristeza, la violencia y la necesidad

de seguir con esta ruleta mediocre.


¡pinchame!

¡pinchame!

¡amigo, pinchame!

miércoles, 21 de agosto de 2024

Los mejores días.

un diciembre prolongado
se llevó puesta toda la calle
dejando brasas que levantan papeles, gritos y relatos
del día que murió el presente.

se sigue saliendo a patear,
donde las distancias son mas largas
y el aire solo alimenta cigarrillos y radiadores
todo es una ruleta de caras
que pasan tan rápido como las noticias
no hay lagrimas justificables
ni tiempo que cure
solo vorágine, tumulto,
lluvia que renueva las heridas.

entonces unx a unx se rescata,
este es el ápice pérdido
en los pronósticos mas tristes
el dolor del filo que marca
la entrega de mis mejores días.

sábado, 16 de diciembre de 2023

Acompañadx

la música rápida es para parejas
que se mueven en transporte público
cuando el calor del día se disipa
y el suspiro de los motores se siente

la redisposición del contexto
la rasgadura de esa sábana
que cubre las migraciones y los intercambios,
en su final,
andar moviéndose es hermoso
hermoso para transitarlo con segunda
la noche, hecha para charlar,
en su creciente horizonte
sin día por venir.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Calle pelada.

las páginas del cuaderno
se mojan en la lluvia
entre consuelo y quebranto
miramos el reloj
y siempre marca la hora
"pero la puta madre", gritaron
respetando un pulso frío lleno de sudor
que nos sentencia
mientras un par de jugados
arrebatan las veredas.

quizás alguien se retoba con fuerza
pero siempre se siente
que todo termina acá
regalados entre una pantalla
y un manojo de papeles
mientras un par de jugados
arrebatan las veredas.

entonces huímos
buscando los ojos de los demás
pero un par de jugados
que arrebataron todas las veredas
te tienden la mano
trayendo la lluvia.



domingo, 10 de septiembre de 2023

Esto somos

suave briza nocturna
en su frío regazo toma
las hojas que piden soltarse.

suave delirio hasta la tierra
donde se deshacen
y cumplen su sentencia:
de vida, de muerte,
de propósito para el árbol
brindando su silencio y su cuerpo
a una causa que las mata y las recicla,
despojadas del descanso.

domingo, 1 de enero de 2023

Andar midiéndose.

Entregados al descubrimiento del mirar
campeonan los susurros del arrabal
flancos de rosas que resguardan heridas
que se abren para respirar
las dicciones del contricante.
Paciencia, prejuicio, lentos diagramas geográficos,
se apuestan en una hoja que se quema.

Entonces se miran,
y solo a uno de ellos
se le figura la lluvia.

Un segundo

Puede ser que hacía mucho calor, pero la oscuridad que dan los árboles al tapar las luces de la calle y el viento, daban una senación fresca...