La disposición del cansancio en todas las veredas
es estela de barrilete
a cierta luz, en ciertos días
los frutos de las nubes caen
como cascotes sobre los cuadernos
dándole de comer al espiral
que inerva la briza perdida en las palabras.
Llegan las tres mostrando su ánfora
vientre del viento y de los pétalos,
la efigie del tiempo malgastado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario